Cuando me di cuenta que los gusanos ya eran parte de esto, me dio la sensación de que el karma es una cuestión de suerte o defecto heredado ya que se presenta de las dos formas, la persona en karma y el que debe ejecutarlo para que llegue a su fin, el infaltable antagonista.
Yo sin el más mínimo miedo al proceso, me aventuro a interrumpir tu camino al descenso no impidiendo que el viaje cambie de dirección, sino como mediador entre lo que se trasfigura para que lleges a tu siguiente estado. (Victima)
He aquí, la forma tangible y errónea de morir bajo mi criterio morboso y sádico, me toma y golpea contra el razonamiento de lo lógico y físico. Pienso que este parámetro para pagar las deudas adquiridas no es nada justo pero ante eso nada puedo hacer pues es un camino predeterminado y reservado al protagonista.
La cadena de sucesos que conllevan el clímax de nuestras vidas, nos vuelve ilusos y arrepentidos morosos creyendo en el futuro cielo con sus calcomanías de ángeles e instrumentos designados para tocar en la próxima vida eterna. Una vez un profesor de mi universidad me dijo:” ¡Que wuea mas fome ir al cielo, tener que usar unas túnicas, todos iguales, mas prefiero la locura del infierno si tuviera que decidir!” (Cesar farhas).
La decisión de pertenecer o creer en alguna religión, presagio o consecuencia de nuestra historia escrita en el periodo que permanezcamos como humanos, nos limita a dejar de ser leales a nuestros impulsos o decisiones, no siendo mi caso asumo las consecuencias como el ruido asume el silencio.
Casi siempre equivocada y muy poco asertiva, a la hora de sumar pareciera que mi próximo karma, cielo o infierno designado será parte de la inmensa rueda de la acción y reacción, como el más exacto ejercicio matemático.
Yo igual apaño la volaa del infierno...
ResponderEliminarEs más, me quiero tirar al toque...¡de piquero !
¿Habrá un hoyito en algún la'o pa' hacerla más corta? :/.