Deje caer mis dedos sobre las letras sin pensar, las letras tienes ese poder de plasmar y calmar mi ansiedad. Estas quedaran aquí para siempre y cada palabra no será igual a ninguna antes escritas.
Lo difícil de seguir escribiendo, es cuando viene o aflora el dolor, la angustia y por supuesto la rabia, así de esta formar y a través de estas grietas de sentir surgen preguntas como: ¿será que cada letra toma una forma distinta si se dibujan sus contornos de tal manera que solo un apasionado podría descifrarlas? O ¿no tiene acaso el mismo sabor la cereza que comemos con rabia a la que degustamos con amor?
Y me vuelvo relativa y sorprendente nuevamente (no sintiendo me única).
Prosigo así como la letra cambio, también cambie yo en mi eje paralelo, pensando que cada suceso puede ser una señal de algo, un poco mas prospero o tormentoso, lo que no significa que no siga siendo bizarro.
Bueno creo que el color blanco sin saberlo posee un peso o símbolo innecesario, para mi claro esta, al igual que muchos colores, pero deteniéndome en este particularmente, se le fue asignado un signo que todo el mundo reconoce y acepta como tal el de la “Pureza”.
En mi caso, solo en mi caso, las arañas poseen algo muy parecido para mí, en el concepto de símbolo y no de significado por supuesto. Yo creo que las arañas traen “suerte” ahora ¿Por qué las arañas? Por la razón de que creo que esta se mezcla entre lo que soy y lo que pretendo, incluso en mi subconsciente donde nace todo esto. Y así de simple le encontré un significado a mi suerte y destino (si es que exciten estos dos últimos términos para mi lector.)
Bajo esa ambigüedad le doy autorización a mi subconsciente para que sea conciente de creer que cada araña vista o encontrada tendrá un símbolo que solo yo podré reconocer.
(A algunas personas les pasa esto con las mariposas blancas por lo que eh escuchado.)
Pero retomando lo de las letras, la A de araña no es igual a la A de amor, que acostumbro a escribir, de la misma forma que por primera vez en toda mi vida me doy cuenta de la real belleza que tiene el árbol que esta enfrente de mi casa, es sorprendente que nuca lo haya visto, al igual que estas dos diferencias. Y vuelvo a mirar tanto al árbol como a la letra y encuentro esos detalles que solo cuando estamos a esta temperatura y en este estado podríamos ver.
Si mi letra cambio, si mi cuerpo esta distinto y mi pelo dejo de querer ser negro, porque debo dejar de querer a esa letra que ha cambiado, que se ha modificado a base de lágrimas y pulso.
Creo que hoy esa misma letra toma un simbolismo muy parecido al del color blanco y al de mi vieja amiga araña, que por ser así sea encontrado con todo un universo innecesario para ella, pero quizás vital para mí.
martes, 13 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
Cuerpo

Mis manos congeladas por una sobredosis de rechazo y desapego parecieran estar muriendo. Mis dedos caen como gotas de saliva gastada y mi pecho se pone verde sin motivo ni circustacia, mientras que mis ojos se bañan en tu recuerdo de sombra y dolor.
Más quisiera ser una copa de vino brindada a un borracho que una nube siendo tan real desaparece para no verla más.
El cigarrillo hace que mi miedo a la muerte desaparezca, a lo mejor conviviendo con ella puedo ser feliz.
Quisiera vomitar cangrejos de color naranjo, para entender porque soy de un signo basado en el horóscopo (en ese momento me acercaría a las estrellas, las tomaría y las guardaría en mi bolsillo, para pegártelas en la frente y crucificarte como un dios pagano, seria tu María Magdalena, que ironía la mía).
Y luego el silencio, que no se escuche nada más que mi respiración, es la única manera para traerte de nuevo conmigo.
Me arrancaría la piel y te la daría para que construyeras un almohadón de plumas donde pudieras descansar, te dejaría mi sangre para que te bañaras en ella y olieras mis intimidades.
Mas a mi me basta con una pestaña negra de tus ojos para recordar y volver a creer que giramos entorno al sol.
Guardaría a tus hijos en mi vientre sin pedir siquiera ser la madre algún día. Luego me vestiría solo con el collar que me regalaste para que cuando me tomaras solo pudieras tocas mis relieves y sentir mis mares.
¡Como me excita tu olor, Dios!
Si pudiera te robaría los miedos para que no dudaras de vivir un poco más.
Cerrando los ojos esta la puerta donde te encontré una vez, maldita mi suerte porque he perdido la llave y la espera no me sienta bien.
Con los músculos atrofiados y un poco de pelo construiré el vestido más bello para la ocasión.
Mi cuerpo ya es tuyo soy yo la que te lo dio, tómalo sin pretender grandes cosas ya que se encuentra defectuoso, pero su alma aun sigue intacta hasta que podamos bailar un vals de a dos aunque yo ya no tenga los pies.-
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