Después del atraco fue imposible seguir caminando, mi espacio kinetico se vio atropellado, por un malandrín que quiso cometer su crimen conmigo.
Mi pelea con el fue un tanto extraña, al sentirme intimidada tenia la sensación de que toda mi fuerza también estaba siendo robada, ya no eran solamente mis cosas las que me habían quitado, intuía que mas de algo había perdido, algo que por mas que sostuviera, esta vez tenia que soltar.
Si esto tenia que pasar, pues que pasara, deje que mi cuerpo solo se entregara
al momento y que mi mas puro instinto de sobrevivencia actuara, por esos pocos segundos no tube que pensar en nada, yo solo era la víctima y como víctima, era mi suerte la que decidiría por mi.
Me habían quitado mis olores, mis recuerdos, mis sabores y a cambio recibí arañazos, golpes, adicciones y una que otra restricción.
Perdí por cinco minutos el derecho a tener recuerdos, objetos heredados, regalados y prestados.
De los ventados años que viví en esos barrios nunca pase por una situación así antes, pensar que esto sucedió cuando ya ni siquiera vivía hay fue un tanto irónico.
Siendo extranjera en un lugar que conozco mas que mi propia conciencia, vino la vulnerabilidad a mi cabeza, uno es chorizo asta que te aparece uno peor, decía un amigo de los mismos lugares donde circuló.
Pero este accidente luego lo olvide no pasaron horas cuando yo ya me sentía nuevamente bien, claro que dejo preguntas el porque no lo vi, no lo intuí, por ultimo lo escuche.
¿Así mismo no mes ves tu?
También viste el "flash", verdad?
ResponderEliminarPor nada me quedo ciega...pero, bueno. Al menos estabas a mi lado para que nos afirmaramos mutúamente si es que nos encadilábamos luego, y asi poder caminar...
-¿Jana?,¿veís la salida?
-Un poco...al lado izquierdo no mah.
-Ya, piola...yo veo el derecho.
-Ya,démosle.
-¡Bacán!Vamoh.
Y fuimos... y vamos.
¡Ahí te vamos!
Hasta mañana :).